El mundo hiperconectado reduce al máximo las islas de silencio. El caso Apple
En este mundo hiperconectado, cada vez serán menores las islas de silencio absoluto. Aunque sean mensajes aislados, será más y más complicado que las empresas, las instituciones, determinados líderes de opinión a cualquier nivel..., queden exentos de tener referencias en la red. Para bien o para mal. Y para eso está Google, que curiosamente es revisada por su papel de ‘gran memoria inmediata de la Humanidad’, según recoge en su último número la prestigiosa revista norteamericana ‘The Atlantic’, del ámbito más progresista del arco político-mediático de EEUU.
Pero mientras sí, mientras no, y aún cuando los que estamos muy involucrados en la red vemos la vida desde otra perspectiva, existen casos aplastantes de empresas cerradas a cal y canto, aunque sean del sector tecnológico. Y me refiero a Apple que, como dicen en el blog ‘A view from Silicom Valley’, lleva hasta el extremo su afán por no dar información.Quizás el aspecto más sintomático del celo por no airear los asuntos internos esté siendo el estado de salud del líder de Apple, Steve jobs, que llegó a tener consecuencias en los mercados de valores, lanzamiento de nuevos productos... La resolución del enorme torrente de rumores se solventa con una aparición de Jobs, como se puede ver en la foto, en la que se puede leer: The reports of my death are greatly exaggerated.
La política de Comunicación de Apple, desde la distancia, se puede entender con este esquema:

