Los social media no supondrán nunca el fin de las jerarquías en las empresas
Una de las cosas que hay que tener bien claras es que el uso de los social media en las empresas u organizaciones no va a suponer el final de las jerarquías. No sé si esa posibilidad más bien utópica ha obtenido algún éxito en cualquier planteamiento teórico relativo a la empresa 2.0, que en cierta medida y hasta cierto punto, se está fraguando dentro de un proceso evolutivo en el que las compañías clásicas van poco a poco adquiriendo el uso de herramientas 2.0. Andrew McAfee debate el asunto en su blog
De forma sintética, la empresa 2.0 es un proceso evolutivo como digo, que parte, efectivamente, del uso de los social media:- el uso en las empresas tradicionales de blogs, wikis, redes sociales, foros, podcasts..., inevitablemente, abre una etapa en la que se detecta inicialmente:
- un incremento en el flujo de la información.
- y un incremento de la atmósfera de colaboración.
- la participación plantea una revisión del liderazgo, puesto que de forma espontánea, surgirán personas y grupos que proponen y desarrollan líneas de actuación interesantes:
- sin embargo, la estructura de poder establecida, visualizada en el organigrama, no se deshace. La gran apuesta de la dirección es saber aprovechar el flujo de información creciente, así como saber apoyarse en el liderazgo emergente.
- la necesidad de que permanezca un organigrama formal es especialmente necesaria para las situaciones críticas, en las que las tomas de decisiones han de ser ágiles.
- el punto crítico del proceso evolutivo de empresa a empresa 2.0 se sitúa en alcanzar un equilibrio entre la apertura de la participación y la restricción que el ejercicio del poder exige en algunas ocasiones.
- lo interesante es saber rentabilizar la inteligencia colectiva, como sumatorio de las aportaciones de los distintos miembros de una organización en un entorno participativo.
- lo difícil: saber prescindir del diálogo superfluo para centrarse en el rentable.
