No creamos que para ser empresa 2.0 basta con estar en Facebook o Twitter
Parto de la base de que esto de la empresa 2.0 es más un propósito que una realidad. Aunque yo traiga el concepto con cierta asiduidad a este blog no dejo de reconocer que es una idea antes que un hecho. Está claro. Ahora bien, no dejo de tener en cuenta tampoco que el concepto de empresa 2.0, como consecuencia de la irrupción de los medios participativos o social media ( blogs, wikis, redes sociales, etc), es una tendencia en nuestros días. Tendencia que no sabemos en qué terminará. Mi previsión es que cuajará en alguna medida como de hecho estará ocurriendo. Hago esta breve introducción para posteriormente indicar algo que me parece inapropiado y que está ocurriendo ahora ya. No podemos calificar de empresa 2.0 a aquella que se abre una cuenta en Facebook o en Twitter... Esto obviamente no es. Abrirse una cuenta en estos sitios citados o iniciarse en un blog no es más que un paso y no sé si determinante, pues en algunos casos (muchos quizás) cuando se da el paso de estar en los social media se hace con una mentalidad para nada conforme con la del diálogo o la participación. Es lo típico de querer venderte productos como si fuera un canal publicitario. Yo pienso que la propuesta de crear una verdadera empresa 2.0 responde a una visión mucho más exigente y completa. Me gustaría señalar sólo cinco asuntos en los que un verdadero proyecto de empresa 2.0 tiene que asumir:
- atender la inteligencia colectiva.
- buscar las mejores ideas a través de procesos participativos.
- detectar liderazgo a través de la participación.
- conectar con el entorno (mercado o sociedad) mediante herramientas de social media.
- mejorar procesos y productos a través de la participación.
