Benito Castro // Me llamo Benito Castro. Soy blogger desde enero de 2006 y periodista desde hace mucho más tiempo. Me interesa especialmente el acercamiento al mundo de la empresa y las organizaciones desde la óptica de las nuevas formas de comunicación vía web, que están generando un panorama muy diferente en el que el valor de la transmisión de los mensajes y la interactividad en tiempo real resultan fundamentales a la hora gestionar las organizaciones y hacer negocio. En este sitio también hablo de aquellos otros asuntos que me interesen, sin que exactamente tengan que ver con lo anterior. Mi mail:castrogaliana@gmail.com
Liderar comunicando no es una opción. Es lo que hay que hacer. Sí es cierto que ahora mismo no representa una realidad complemantemente establecida, pero poco a poco se va a ir extendiendo. Como tantas veces hemos visto, la creciente influencia de la web social es lo que va a obligar a los jefes a convertirse en líderes de las empresas 2.0.
Cambia la forma de gestionar los equipos hacia un liderazgo abierto y participativo favorecido por la comunicación, y tambien se modifica la forma de trabajar, de tal manera que los procesos se basan en la capacidad de conexión que permite que las personas aporten conocimiento y, además, reciban conocimiento de una forma fluida. Los jefes que lideran las organiaciones tendrían que asumir estas normas del juego a la mayor brevedad posible, y dan ejemplo. Actualmente, los responsables de las organizaciones tienen ya al alcance de la mano dos formas básicas de demostrar sus nuevas dotes de comunicación:Me opongo con claridad al afán muy extendido de contínuamente estar bautizando y sepultando nombres que definen los movimientos rápidos y supuestas novedades de la internet social de nuestros días. Por eso, cuando utilizo el nombre empresa 2.0 parece que me estoy refiriendo (según el entender de algunos) a algo ya antidiluviano, si bien es un nombre que define un concepto apenas desarrollado en la inmensa mayoría de las empresas del mundo desarrollado.
Así las cosas, me gustaría centrar en varios apuntes básicos lo que significa ser jefe en una empresa 2.0. De entrada diré, a modo de introducción, que la figura del jefe es necesaria por mucho que la utilización de las herramientas participativas en el devenir de las empresas nos puedan dar a entender que para funcionar en este tipo de organizaciones poco más o menos que funciona el régimen asambleario: una decisión una votación. Me resulta bastante interesante el enfoque que Charlene Li ofrece en su libro el Liderazgo Abierto (Open Leadership) en el que nos viene a explicar que actualmente se impone el liderazgo involucrador que convence, frente al viejo liderazgo que controla o lo intenta. Este viejo cliché 'del jefe' se opone al que demandan los actuales tiempos de transparencia con herramientas de comunicación que convierten el hecho del diálogo en la piedra angular de la nueva forma de gestionar las empresas. En la 'Nueva Economía' , que estoy leyendo actualmente, el equipo de EOI habla del dictador benevolente, que sería aquella figura que en momentos dados tiene que optar por una decisión u otra si se genera un debate que no ayuda a avanzar. La empresa de la nueva economía es abierta y participativa. La participación viene provocada por el uso de las herramientas y tecnologías de la comunicación, que nos sitúan en una forma de competitividad en la que es muy importante saber qué dicen sobre mi marca afuera y qué conocimiento se gesta en el interior de la misma. La figura del jefe de la empresa 2.0 es denominado en EEUU como el social CEO, nombre obvio al entenderse- como realmente ocurre- que las organizaciones de hoy cada vez se ven más influidas por el social media dentro y fuera de sus límites. En esa línea, quizás el sistema que poco a poco se está consolidando es el del CRM (Costumer Relationship Management) que, por fuerza, se ve influido por un tipo de administración de las relaciones con los clientes, los cuales cada vez de forma más masiva se expresan a través del social media. Conclusión: como todo en la vida, las cosas cambian y evolucionan, y los jefes no podían ser menos. El rol que estos han venido jugando hasta ahora tenía unas características y, a partir de ahora, tendrán otras. Resulta obvio que sea así, pues las personas que adquieren una responsabilidad en una organización depende de cómo se comporte ésta. A su vez las organizaciones dependen de la forma de funcionar de la sociedad y ésta, por último, está influida por las normas que imponen las máquinas. Y actualmente son las tecnologías de la información y comunicación las que están imponiendo las suyas.'El modelo africano de liderazgo tiene su mayor expresión en el término ubuntu, que transmite la idea de que nos conferimos poderes los unos a los otros, de que damos lo mejor de nosotros mismos a través de la desinteresada interacción con los demás'. (pag 80)